Les paso un articulo, que leí ayer de la psicóloga Leslie Pawelss es totalmente instructivo e invita a la reflexión. Es además una “jalada de oreja” para , los padres.

Le invito ademas a ponerse en contacto con nuestro centro si requiere de orientacion o apoyo psicologico adicional

Un tema que surge a menudo en la consulta es la dificultad que presentan muchos niños para  relacionarse con sus pares. Los padres y colegios solicitan  “desarrollar habilidades sociales”. En pocas palabras, estos niños presentan dificultades para empatizar con otros, resolver conflictos de  manera adecuada, trabajar en equipo. Las razones por las cuales los niños presentan estos problemas son variadas y generalmente multi‐causales, (es decir se deben a una combinación de  factores) dentro de las que se cuentan factores de personalidad, madurez neurológica, calidad de  los vínculos primarios y de las dinámicas familiares y sociales.

Dentro de estas últimas llama la atención un fenómeno cada vez más común. Al indagar en la  historia del niño, y en las características de su vida diaria, se evidencia la escasez de oportunidadesque estos niños han tenido para interactuar con otros niños, en situaciones grupales no dirigidas por adultos. Es decir, oportunidades de juego libre,  en las cuales poner adquirir y poner en práctica las habilidades antes mencionadas. Nuestras familias son cada vez más pequeñas (recordemos que la tasa de natalidad de las chilenas es de 1.9 hijos), con la consecuente disminución de hermanos con los cuales los niños pueden interactuar en el día a día. Recordemos que también ha aumentado la cantidad de hijos únicos.

Debido a las características de nuestra vida, y a la extensa jornada escolar que la mayor parte de  los colegios posee,  los niños tienen pocas oportunidades de interactuar con sus primos durante la semana. La vida de barrio es cada vez menos común. Así, las interacciones con otros  niños se limitan a la escuela. Y cabe preguntar entonces, qué cantidad de tiempo les ofrece ese  espacio para jugar de manera libre con otros niños. ¿30 minutos diarios?

Por otra parte,  nuestro sistema educativo separa a los niños por edades, incluso desde el  jardín infantil (Transición 1, transición 2, Pre‐Kinder, Kinder, etc). Incluso los recreos se  programan en distintos patios o en horarios diferidos. A los padres y profesores parece  preocuparles el que los niños interactúen con niños mayores o menores ¿por qué? Se olvida  que los niños tienen mucho que aprender de y con niños de otras edades. Los niños mayores  aprenden a observar a los menores y a diferenciar las necesidades de cada uno, a hablarles y  tocarlos de manera cuidadosa (empatía). Lo pequeños por otra parte, aprenden a relacionarse  con los mayores. Sus movimientos, lenguaje, conocimientos son grandes estímulos. Los niños  aprenden a cuidar y respetar, a relacionarse, desarrollan la paciencia y la capacidad de  interactuar con distintos niños. Al carecer de estas instancias, es difícil que los niños tengan  espacio para desarrollar sus habilidades sociales.  Y a largo plazo nos encontramos con adultos  que se convierten en padres sin haber tenido que cuidar nunca a un niño,  por lo que  requieren cursos para aprender a ser padres.

Este es un llamado a mirar la formación y educación de nuestros niños, y a entender las  dificultades que ellos puedan presentar en el contexto del estilo de vida en el que estamos  inmersos. ¿Qué debemos hacer para prevenir los problemas de habilidades sociales de los  niños? Solo proveerles de muchas instancias de interacción y juego con otros niños, adultos  personas de distintas características. ¿Desde cuándo? Desde siempre.

Se trata de no limitar, de brindar opciones. No hay mucho tiempo, pero las intenciones hechas realidad no deberían faltar. El juego, para relacionarnos, es básico.

Actualizado (Domingo, 25 de Septiembre de 2011 11:17)